Las placas de los peloteros exaltados al recinto de los inmortales de la llamada “Pequeña Serie Mundial de la Pelota Latinoamericanos” le brindan un aire nostálgico a esta área, que también cumple la doble función de servir como el Salón de la Fama de la Confederación del Caribe de Béisbol.

Una estatua de “El Jíbaro” Luis Rodríguez Olmo, quien en sus años en el diamante fue reconocido como “El Pelotero de América” al militar en los circuitos invernales de México, República Dominicana y Puerto Rico, engalana el centro del lugar.

Siete pizarrones lumínicos y una pantalla plasma ofrecen información textual y fílmica del evento regional y se honra la memoria de Rodrigo “Guigo” Otero Suro y su labor por rescatar la segunda etapa de la Serie del Caribe.

Otros trofeos y pelotas autografiadas, junto a los logotipos de todos los equipos campeones del clásico caribeño, redondean la colección.